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En este artículo, vamos a hablar sobre la importancia de la compasión a los demás.

Tener compasión a los demás, no solo se debe considerar como una simple palabra del diccionario. El origen de la palabra como tal, nos da algunas luces sobre su verdadero significado y magnitud.

La palabra compasión tiene origen semántico tanto del latín “cumpassio” así como del vocablo griego (sympathia), que significa de forma textual “sufrir juntos”

Como podemos observar, este concepto implica ponerse en la posición de la otra persona, o sentir lo mismo que los demás, con empatía.

Tener compasión significa sentir misericordia hacia los demás en cualquier circunstancia. Es identificarnos con ellos cuando no lo estén pasando bien.

La compasión es identificarse con el sufrimiento del resto, comprender su dolor o ponernos en su lugar. Es actuar con bondad.

Cuando sentimos compasión a los demás, el impulso natural es que busquemos cómo podemos ayudarle a superar su dolor, o incluso hasta evitarlo.

Todas las personas que vivimos en base a lo que Dios no enseñó, sabemos la importancia de la compasión a los demás.

Que hayas tenido algún problema en el pasado con alguna persona, no significa que celebres su caída. Una persona formada en preceptos cristianos, no disfruta el sufrimiento del resto.

La compasión se extiende tanto a personas como a otros seres vivos, como son los animales. Una persona de buenos sentimientos, siente compasión por el dolor ajeno de cualquier  ser vivo.

Las personas que sienten compasión, no disfrutan o celebran cuando alguien se ha derrumbado. No pueden regocijarse del dolor. No hacen «leña del árbol caído»

Recuerda que somos hechura viva de Dios, al ser sus hijos, debemos buscar conducirnos correctamente, en base a su palabra.

Efesios 2:10  «Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica»

Somos testimonios de Dios en la tierra . El señor,  como nuestro Padre, nos impulsa a ser buenos y solidarios hacia nuestros semejantes.

Qué habla la Biblia sobre la compasión

A continuación compartimos unas citas bíblicas que hablan sobre la compasión, a fin de reflexionar sobre ellas:

Efesios 4:32: «Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros,  y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo».

Zacarías 7:9-10 «Así dice el Señor Todopoderoso: “Juzguen con verdadera justicia;muestren amor y compasión
los unos por los otros.No opriman a las viudas ni a los huérfanos,
ni a los extranjeros ni a los pobres.No maquinen el mal en su corazón
los unos contra los otros.”»

Lamentaciones 3:22-23
«El gran amor del Señor nunca se acaba,
y su compasión jamás se agota.
Cada mañana se renuevan sus bondades;
¡muy grande es su fidelidad!»

2 Corintios 1:3-4 
«Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Padre misericordioso y Dios de toda consolación,
quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido,
también nosotros podamos consolar a todos los que sufren».

Isaías 30:18

Promesa de la gracia de Dios a Israel

 Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él.

 Éxodo 33:19

Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

 Isaías 49:10 

No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

Santiago 5:11

He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.

 Cómo mostrar compasión a los demás

  1. Si ves que una persona está sufriendo,  intenta consolarla con palabras positivas y reconfortantes. A veces una palabra de aliento puede hacer milagros, no lo dejes de lado.
  2. Comparte versículos bíblicos de fortaleza y ánimo para ayudarla a esa persona a que pueda  sentirse mejor.
  3. Invítala a leer textos bíblicos diariamente. La palabra de Dios en los momentos difíciles puede brindar consuelo y esperanza a las personas que sufren.
  4. Coméntale sobre la importancia de congregarnos. En los grupos conformados por personas de la misma fe, abunda la buena voluntad y ayuda mutua.
  5. Comparte con esa persona la palabra de Dios y aconséjale a que se encomiende a él en oración. Cualquier persona que está en una situación desfavorable, puede encontrar auxilio y consuelo cuando busca comunicarse con Dios a través de la oración.
  6. Si está en tus manos, intenta ayudarla a superar este momento doloroso. Por ejemplo, si una persona está pasando por alguna penuria económica o de cubrir sus necesidades básicas, busca apoyarla en la medida de tus posibilidades. Quizás comprando algunos alimentos, donando ropa o algún objeto que no uses, entre otros.
  7. Participa en actividades de servicio social. Por ejemplo, quizás podrías asistir a grupos humanitarios y participar en voluntariados, ir a los hospitales a visitar a los enfermos, apoyar en las  actividades de la iglesia, entre otros. Siempre hay muchas personas (o animales de albergues) que necesitan de apoyo de los demás ¡súmate!

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