No hay nada mejor que para empezar el día empezar con una plegaria alimentando nuestro espíritu para llevar nuestras acciones por el camino correcto y no desviarnos en el transcurso. De paso aprovechamos para agradecerle a Dios por todas las cosas que nos ha brindado en esta vida y que nos seguirá brindando mientras seamos iluminados por sus palabras.

Rezar a la primera hora de la mañana es buen momento para las oraciones, le estas dando un significado especial a tus plegarias demostrando que el Señor te importa desde que despiertas y abres tus ojos – si lo conviertes en una rutina tu Fe crecerá y cada vez mas serás alguien con la capacidad de entrar al reino de Dios. A continuación te dejamos el texto bíblico del día.

En ti pondrán su confianza los que conocen tu nombre, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan. Salmos 9:10

Quienes busquen al Señor nuestro Dios no serán desamparados siempre contaran con las manos extendidas de Él, podrán abandonarte personas que conoces durante tu vida pero el Señor nunca te dejara en soledad, cada vez que te sientas en soledad lee los versículos bíblicos y renueva tus fuerzas.

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9

En este mundo hay gente incrédula que cuestiona las promesas que el Señor nos ha dejado pero recuerden esta metáfora que para Él un día es como mil años y mil años como un día cuando ocurra la segunda venida de Jesucristo todo lo corrupto será quemado considera este lapso de tiempo como salvación.

Dios te dice: no dejes de luchar, tú puedes dar más; vas con mi presencia a donde vayas, aunque no me veas, yo estoy contigo.

Según este texto bíblico del día podemos entender que nunca dejemos de luchar por las cosas que deseamos en la vida que cuando tengamos deseos de rendirnos debemos intentarlo una segunda vez – Él siempre estará a nuestro lado, aunque no lo puedas ver, siempre te esta observando.