El amor del Hijo de Dios es grande – desde que vino a este mundo estuvo predicándonos la voluntad de Dios su padre sobre cada uno de nosotros para salvarnos del mal camino que abunda en la Tierra – algunos decidieron escucharlo, otros ni si quiera se inmutaron por el contrario lo cuestionaron.

Jesucristo no se fue de este mundo sin planear antes primero su partida – dejando su voluntad y la de su Padre celestial en los discípulos que adopto para que mostraran el camino de la Fe a las ovejas descarriadas cuando el ya no se encontrara entre nosotros – fue así como nació la Iglesia – Casa de Dios como también es llamado por los hombres donde se reúnen los creyentes en Dios y puedan regocijarse de las palabras de la Santa Biblia por medio de la Misa.

Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Juan 11:5

Cristo te ama a ti quien estas leyendo sus palabras, también ama a tus semejantes y no distingue entre raza, genero ni estrato social para el no somos diferentes somos iguales y nos trata por igual, aunque muchas de las veces no seguimos sus enseñanzas, pero podemos arrepentirnos y empezar una nueva vida.

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora para pasar de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo los amó hasta el fin Juan 13:1

Jesucristo nos amó hasta el final aunque le dimos la espalda al sentenciarlo a muerte bajo la cruz, no recuerdan un pasaje de la Santa Biblia que decía si tienes la mejilla lastimada, deberías ofrecerle la otra mejilla como una señal de perdón y misericordia.

El que tiene mis mandamientos y los guarda, él es quien me ama. Y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él Juan 14:21

Quienes viven bajo los mandatos de Dios y los transmite a sus semejantes es quien en verdad ama a Dios – Si amamos a Dios las voluntades de Jesús y su Padre nos iluminaran cuando tengamos más dudas en el corazón y nos darán las fortalezas que necesitamos.

Como el Padre me amó, también yo los he amado; permanezcan en mi amor. Juan 15:9

El amor de Dios fue el comienzo de todo, por amor Dios nos dio la tierra prometida para nuestra descendencia y es por eso que hoy tenemos un lugar en donde vivir.