A continuación, compartimos un artículo sobre el significado de la caridad.

Cuando pensamos que significa la caridad, la mayoría de personas asocia el concepto a aquellas organizaciones que brindan ayuda social.

Sin embargo, el concepto bíblico como tal no tiene esa definición. Por ello, como persona formada en la fe cristiana, deberás conocer de qué trata el este concepto.

Si vamos al concepto de la Real Academia de la Lengua Española, la caridad  vendría a ser la actitud solidaria con el sufrimiento ajeno, así como una limosna se brinda para ayudar a los más necesitados.

En la RAE también se señala la definición del cristianismo, donde la caridad significa una virtud teologal que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo.

A continuación, ahondaremos cuál es el significado de la caridad según la Biblia.

¿Qué enseña la Biblia sobre el significado de la caridad?

En la dimensión espiritual, la palabra caridad  tiene otra dimensión. Esa dimensión es la conexión de la palabra con el Espíritu Santo.

En 1 Corintios 13: 1-13, la palabra caridad se usa para describir la importancia del amor.

Esto es fundamental cuando se trata de servir a Dios y a nuestro prójimo.

En cada caso,  se nos dice que si nuestras acciones no están acompañadas de amor o caridad, entonces no valen nada.

En la Biblia, la palabra caridad también se le llamaba  agapé, que se describe como un tipo de amor que solo proviene del espíritu santo. Sabemos que la caridad o agapé también aparece como parte del fruto del Espíritu en Gálatas 5: 22-23 –

Gálatas 5:22-23 

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

La Biblia enseña que todo lo que poseemos y lo que está en la tierra, proviene de Dios.

La tierra es del Señor, y todo lo que hay en ella, el mundo y todos los que viven en él.

Por ello, para los cristianos, esto significa no solo que necesitan estar agradecidos por todo lo que tienen, sino que también deben estar listos para desprenderse de cualquiera de sus posesiones si es la voluntad de Dios.

Así mismo, a los cristianos se nos enseña a ser generosos con los demás. Es importante aprender a “dar” de forma rutinaria. Lo ideal es separar una parte de todos nuestros ingresos para ayudar a los demás.

Dona con alegría y de corazón

La caridad tiene que ser con alegría, pero sobretodo, reconociendo a Dios en todo aquello que haces. Lo ideal es que separemos un porcentaje de nuestros ingresos para ayudar a los demás, sin embargo, más importante es que cualquier donación que hagamos, sea de corazón.

Lucas 11:42
Mas !!ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello.

La caridad no debe ser solo con el fin que los demás te vean y aplaudan. La caridad debe nacer del amor y del corazón. De nada vale que entregues todo lo que tienes si es que no nace de tu corazón.

1 Corintios 13:3 
 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

Tampoco debes hacer tus obras solo con el objetivo de que te admiren y halaguen. Tus buenas acciones no deben ser hechas públicamente para que los demás digan “qué buena es esa persona”, porque el interés por ayudar no será genuino.

Cuando le des a alguien que lo necesite, no lo hagas con el fin de contentar a la platea. Hazlo con el objetivo genuino de ayudar a los demás. Recuerda lo que se nos enseña en la Biblia:

Mateo 6:1-4 
El dar a los necesitados
 »Cuídense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atención. Si actúan así, su Padre que está en el cielo no les dará ninguna recompensa.

 »Por eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa.  Más bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha,  para que tu limosna sea en secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.

Lo ideal es que las personas den un diezmo de sus ingresos para ayudar a los demás. Sin embargo, cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar.

Lo principal es que cualquier dádiva que des, sea de corazón. Una ayuda debe ser voluntaria, no dada por presión social o por sentirse con obligación. Su corazón debe sentirse alegre.

2 Corintios 9:7 
 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Caridad como forma de ayudar a los que menos tienen

La Biblia habla de la caridad relacionada al auxilio a  los más necesitados.  En la Biblia se habla de cómo debemos de cuidar a los más pobres  y necesitados.

Recordemos que cada vez que ayudamos a nuestros semejantes, lo hacemos en nombre de Dios y de Jesús:

Mateo 25:34-40 
 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;

 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?

 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Una persona puede tener muchos  bienes materiales, pero también puede ser egoísta y no compartir con los más necesitados. Si tiene bienes materiales pero no piedad hacia los más pobres, ¿cómo puede estar el amor de Dios en él?

¿De qué sirve que una persona se autodenomine cristiano y persona de fe, si no  demuestra con hechos sus creencias?

Recordemos esta cita bíblica:

1 Juan 3:17-18

Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?

La caridad también se relaciona a la solidaridad así como a la hospitalidad. Es buscar brindar cobijo o auxilio a aquellos que la estén pasando mal.

La hospitalidad implica que seamos amigables, amables, generosos y compasivos con los demás. Esto no debe confundirse por dejar entrar extraños a nuestro hogar, sino brindar un apoyo sincero a otras personas.

Filipenses 2:3-4 
 No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. 

Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás.

¿Esto qué significa?, que la caridad no solo se refiere a dar dinero o alguna dádiva. La caridad puede ser incluso, dando consuelo ante una situación de sufrimiento o desesperación a los demás.

Si somos personas caritativas , comenzaremos a cuidar a otras personas más de lo que nos preocupamos por nosotros mismos.

Comenzaremos a querer escuchar los problemas de otras personas más de lo que nos gustaría hablar de los nuestros.

En otras palabras, ser caritativo según la Biblia es dar parte de nosotros para ayudar al resto. La caridad no es solo dando dinero, es incluso desde el tiempo que compartimos con los demás.

Algo importante que debemos considerar, es que si bien estamos llamados a ser generosos y aplicar la caridad, también debe hacerse esto con sabiduría y discernimiento.

Dios no nos dice que demos ciegamente lo que tenemos a cualquier persona, sino se debe buscar que sea a personas que realmente están en una situación de necesidad.

Si tenemos medios para ayudar a otros, debe ser desde una perspectiva objetiva, siendo buenos gestores y administradores

Recuerda que Dios te bendice y te ayuda a prosperar para que puedas cuidar también los demás. Comprendamos la inmensidad de su amor y soberanía.

Cuando Dios te bendice y te prospera, también quiere que aprendas a ser generoso con las personas que te rodean, empezando primero ayudando a tu propia familia y también a los demás.

Textos bíblicos sobre la caridad

A continuación compartimos algunas citas bíblicas referidas a la caridad:

Deuteronomio 24:19-22

Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.

 Cuando sacudas tus olivos, no recorrerás las ramas que hayas dejado tras de ti; serán para el extranjero, para el huérfano y para la viuda.

 Cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda.

 Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto; por tanto, yo te mando que hagas esto.

 Hechos 3:6

 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

 Lucas 6:38

 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

 Proverbios 19:17

A Jehová presta el que da al pobre,

Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.