A continuación compartimos un artículo de como compartir la fe en Dios,  en tu matrimonio.

Cuando hablamos de compartir la fe en Dios, esto ciertamente, se pueda aplicar en distintos escenarios. Se puede compartir tu fe con la familia, compañeros de trabajo y aquellos con quienes vives. A menudo puedes predicar haciendo testimonio de tu propia vida. Lo importante es que a través de ello, contribuyes a la gran obra que Dios espera alcanzar en la tierra.

Sea compartiendo testimonios de vida o tan solo frases a tu alrededor, puedes compartir la fe que predicas a los demás de distintas formas.

Sin embargo, es fundamental compartir la fe en Dios, con la persona que elijas para matrimonio. Recuerda que estás construyendo un hogar.

Compartir la fe en Dios con la pareja

Es probable que tu pareja pueda compartir tu fe, tanto como no. Por ello, es importante compartir la fe en Dios con la persona con quien formarás una familia.

Tomemos en cuenta que si existen planes en el matrimonio de traer hijos al mundo, lo ideal es que ellos se formen bajo preceptos cristianos.

Cuando hablamos de una relación de pareja formada en base a preceptos cristianos, consideremos algunos aspectos.

En una relación de pareja cristiana, no importará tanto el aspecto físico, los bienes materiales o temas superficiales, si es que la persona creyente en Dios muestra lo que su fe hace en su vida.

Una persona que forma su vida en base a fe,  es feliz. Se observará una personalidad sosegada, calmada, con un semblante de paz y de plenitud. Este será el mejor testimonio para que otras personas crean más en Dios.

Por ello, es de muy importante que si un esposo o esposa no es un cristiano, la pareja que si lo es,  predique su fe. Esto se da principalmente, con un mejor trato, con un buen ejemplo.

Como debe ser la relación de pareja en base a la Biblia:

Tomemos en cuenta que Dios, a través de su palabra en la Biblia, nos dado instrucciones para un comportamiento moralmente correcto. 

En la Biblia, se comparte como debería ser la relación entre esposa y el esposo. Sin embargo, muchas veces existe la idea equivocada que la unión entre el hombre y la mujer implica que la mujer esté por debajo del hombre.

Dios ha dado al varón a la mujer para que no esté solo y pueda construir su hogar. Edificando su hogar y prosperando en el amor, convirtiéndose los dos en uno solo:

(Génesis 2:24)
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

(1 Corintios 11:11)
Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón

Como vemos, en la Biblia se señala que el hombre y la mujer serán una sola persona cuando se unan en el matrimonio.

Así mismo, se dan instrucciones tanto al varón como a la mujer de como comportarse durante el matrimonio:

1 Pedro 3
También ustedes, mujeres, sean respetuosas con sus esposos, para que esa conducta intachable y recatada, basada en hechos y no en palabras, conquiste incluso a los más reacios al mensaje de salvación.
 No se preocupen tanto por el adorno exterior —peinados llamativos, joyas valiosas, vestidos lujosos—
 cuanto por el interior, el del corazón: el adorno incorruptible de un espíritu apacible y sereno, que es la auténtica belleza a los ojos de Dios.
 Así se engalanaban antaño aquellas santas mujeres que habían puesto su esperanza en Dios: mostrándose respetuosas con sus esposos.

En la actualidad,  también podría malinterpretarse ese mensaje de forma negativa. Como que la esposa estuviera en una posición de desventaja. Sin embargo, tomemos en cuenta que eran otros tiempos. Pero aún así, el concepto de respeto a la pareja siempre estará vigente.

Lo que se recomienda a las esposas, es que deberían tener un correcto comportamiento y trato. Mediante ello, se podría “ganar sin palabras” a los esposos para que crean en Dios y en sus mensajes de salvación, si es que no son creyentes.

Se señala que la esposa debe ser valorada en base a su comportamiento intachable y no por su apariencia. Una esposa formada en base a principios, no debería preocuparse solo en su apariencia, sino en cultivar su interior.

Este tipo de belleza es la que permanece eterna, inalterable, aunque el tiempo pase inclemente.

El mensaje viene a ser positivo, porque implica que la mujer deba ser vista más allá de un tema superficial. La esposa es compañera del hombre y ayuda a edificar su hogar.

Proverbios 14
“La mujer sabia edifica su hogar,
pero la necia con sus propias manos lo destruye”.

Este tipo de enseñanzas, en estos tiempos, se puede aplicar tanto para hombre como mujer. Dios indica que hombre y mujer se unirán y formarán una sola carne. Insta a los esposos a que se unan y prosperen, que se apoyen mutuamente.

Incluso así sea la esposa o el esposo, quienes no prediquen la misma fe cristiana, se le debe ayudar a conocer la palabra de Dios.

El varón tiene el deber de amar y respetar a su esposa. Ambos son compañeros y se ayudan a superar juntos cualquier obstáculo.

1 PEDRO 3:7
En cuanto a ustedes, los esposos, sean comprensivos con sus esposas.
Denles el honor que les corresponde, teniendo en cuenta que ellas son más delicadas y están llamadas a compartir con ustedes la vida que Dios les dará como herencia.
Háganlo así para no poner estorbo a sus propias oraciones.

Versículos bíblicos sobre al matrimonio

A continuación compartimos algunos versículos bíblicos sobre el matrimonio:

Eclesiastés 4:9-10
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.

(1 Corintios 7:3-4)
El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.

(Proverbios 31:10-12)
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias.
Le da ella bien y no mal
Todos los días de su vida.

Proverbios 18:22
Quien halla esposa halla la felicidad:
muestras de su favor le ha dado el Señor.

Mateo 19:4-6
—¿No han leído —replicó Jesús— que en el principio el Creador “los hizo hombre y mujer”, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo”? Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

Hebreos 13:4 Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.

1 Corintios 7:2

Pero en vista de tanta inmoralidad, cada hombre debe tener su propia esposa, y cada mujer su propio esposo.

Génesis 2:18
Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.»