Algo fundamental para toda persona de fe, es honrar a los padres correctamente. Desde que somos pequeños, se nos enseña a honrar a nuestros padres y nuestras madres.

El respeto y obediencia a los mayores es muy importantes, ya que no solo nos han dado la vida, sino nos forman y conducen desde que somos pequeños.

Cuando un bebé nace, lo primero que busca es  la protección de la madre, quien no solo lo alimenta, sino lo cuida y da calor. El bebé crecerá seguro y saludable, sintiendo protección.

El padre buscará proveer a sus hijos de todo lo que le falta, predicando con su ejemplo y ayudándolo a seguir sus primeros pasos.

Por ello, ¿por qué vemos entonces tantos casos de abandonos a los padres ancianos?, ¿por qué algunos hijos no respetan a sus padres ?.

Cuando honras a tu padre y a tu madre,  no te diriges a ellos de forma grosera o prepotente. Todo lo contrario, buscas dirigirte a ellos con respeto.

Cuando sabes lo que significa honrar a tus padres, tienes una actitud no solo afectiva, sino de alta estima y consideración por su esencia de padres como tal. Los padres son los responsables de transmitir las enseñanzas que Dios nos dio.

Cómo honrar a los padres según la Biblia

Dios nos dice mediante  su palabra la importancia que tiene que a los padres los podamos respetar y honrar. Observemos que se dice en la Biblia:

Efesios 6:1-3
Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Honrar a los padres es el único mandato en las Escrituras que promete una larga vida como recompensa. Sin embargo, en la Biblia se señala lo grave que es la desobediencia a los padres.  Aquellos que tiene una mente malvada, se caracterizan por la desobediencia a los padres

Romanos 1:30-32 
 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;
quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

Salomón,  con su sabiduría aconsejaba a los hijos sobre el respeto al padre:

Proverbios 1:8 
 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
Y no desprecies la dirección de tu madre;

Proverbios 1:13
 El hijo sabio recibe el consejo del padre;
Mas el burlador no escucha las reprensiones.

Dios nos da instrucciones a través de la palabra, que es necesario el respeto y consideración a nuestros padres, independientemente de la edad que tengan.  Dios da el mandato de honrar a  nuestros padres.

Jesús, como hijo de Dios,  también fue un hijo obediente, sujeto a las instrucciones y mandato de sus padres terrenales como podemos observar en Lucas:

Lucas 2:51 
 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

Así también, reconoció a Dios como padre y aceptó sus designios:

Mateo 26:39 
Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

Debemos seguir el ejemplo de Jesús para honrar a nuestros padres terrenales. Pero ¿cómo se les debe honrar?, pues mediante acciones y actitudes.

Debemos tratar de honrar a nuestros padres de la misma manera que nos esforzamos por glorificar a Dios, en nuestros pensamientos, palabras y acciones.

Atender el consejo sabio de los padres 

La forma de honrar a los padres es obedecerlos, escuchar su consejo sabio, prestar atención y respetar su autoridad.
No porque una persona crezca y se vuelva adulta, significa que tenga que volverse grosera y mal agradecida con sus padres, ignorando lo que a bien tenga que decir.

Si desde niños se forma a los hijos para que respeten la autoridad de los padres, de adultos no tendrán problemas en ser respetuosos con otro tipo de autoridades (entendiendo que las mismas merezcan respeto y consideración).

Proverbios 13:1
“El hijo sabio recibe el consejo del padre;
Mas el burlador no escucha las reprensiones”.

Hay algo importante que recordar en cuanto a los padres y los hijos. Una relación saludable de padres a hijos se forma en base al amor y al respeto mutuo.

Recuerda que no habrán personas que sientan una genuina felicidad por tus logros y  tristeza por tus desventuras, como lo son tus padres.  Sin embargo, no olvides que tus padres son seres humanos  y en caso hayan cometido un error, aprende a perdonarlos.

Otro punto a tomar en cuenta, es que si bien los hijos debemos obediencia a los padres, esto no implica escuchar a aquellos que vayan por mal camino.

Si un padre ordena a su hijo  que haga algo que claramente contradiga los mandamientos de Dios, ese hijo debe obedecer a Dios en lugar de sus padres .

Así mismo,  si bien la obediencia sin condiciones a los padres va disminuyendo a medida que los hijos se vuelven adultos e independientes, lo que permanece por siempre es el respeto al consejo sabio de los padres.

Hechos 5:29 
” Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”.

Unos padres formados en base a la fe cristiana,  siempre actuarán de acuerdo a lo que dicta Dios. Por ello, tanto el consejo de los padres como lo que nos ha indicado Dios, deberán coincidir.

Sin embargo, puede darse el caso que hayan padres de familia que tengan una vida en malos pasos (alcoholismo, delincuencia, agresividad, etc) y es aquí donde tiene razón de ser lo que señala la Biblia. Obedecer a Dios antes que a los padres, ya que si los padres son creyentes, todo deberá de coincidir.

Dios honrará a aquellos que obedecen y respetan también a sus padres terrenales, en caso sean personas de bien.  Dios bendice a los hijos que honran a sus padres.

En los 10 mandamientos  o decálogo, son un conjunto de principios éticos y de adoración a Dios. Como referencia se encuentra en el Éxodo y Deuteronomio, encontramos como cuarto mandamiento “honrarás a tu padre y a tu madre”.

Cuando somos niños nos enseñan la importancia de respetar y honrar a los padres.  Pero ¿qué sucede cuando llegamos a la edad adulta?. No es lo mismo cuando un niño está bajo la autoridad de los padres a cuando se es adulto y se tiene un criterio.

Es necesario comprender la importancia del respeto y de honrar a los padres. Esto es una forma de honrar a cualquier autoridad. Este respeto no tiene punto final, se debe honrar y respetar a los padres hasta la edad adulta.

Así mismo, debes mostrar agradecimiento por todo lo que tus padres han hecho por ti, escuchando sus consejos y siguiendo su guía, enmarcada en principios cristianos.

Finalmente, no debes dejar de proveer a tus padres cuando sean ancianos. Cuando ellos ya no pueden valerse por sí mismos, necesitará apoyo práctico. Puedes honraros garantizando que tengan todo lo necesario para subsistir dignamente, contando con tu afecto y apoyo.

Textos bíblicos sobre honrar y respetar a nuestros padres:

A continuación compartimos algunos versículos de la Biblia donde hacen referencia a los padres.

Deuteronomio 5:16 
16 Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.

Proverbios 17:6

 Corona de los viejos son los nietos,
Y la honra de los hijos, sus padres.

Colosenses 3:20 
 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

Levítico 19:3 
Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de reposo[a] guardaréis. Yo Jehová vuestro Dios.

Hebreos 12:9-11 
 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

1 Timoteo 5:4-8
 pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que aprendan éstos primero a mostrar piedad para con su propia familia y a recompensar a sus padres, porque esto es agradable delante de Dios.

 Pero la que en verdad es viuda y se ha quedado sola, tiene puesta su esperanza en Dios y continúa en súplicas y oraciones noche y día.

Mas la que se entrega a los placeres desenfrenados, aun viviendo, está muerta.  Ordena también estas cosas, para que sean irreprochables.  Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.